¿Por qué la escena de la música electrónica no existiría si alguien no hubiera pensado en fiestas gratis?

Publicado por Nancy Gómez en

La música electrónica desde sus inicios ha sido un grito de libertad e inclusión para las distintas comunidades segregadas a lo largo del mundo. Los años 90 destacaron principalmente por las fiestas de acid house, techno clandestinas y gratuitas, eran tiempos muy salvajes pero divertidos. En la actualidad podemos decir que si no hubieran sido por estas personas visionarias quienes no veían tanto el interés económico sino la libertad y goce, no estaría ahorita hablando de música electrónica, nadie de hecho. En esta editorial analizaremos sobre el papel de las fiestas gratuitas de la escena rave noventera. Además de su enorme influencia en la constitución de la escena actual, junto con sus múltiples desvirtuaciones.

«¡Si no empiezan a mostrar algo de paz, amor y unidad, les romperé la cara!»

Frankie Bones al momento de separar a varios ravers que se estaban peleando en una de sus presentaciones

Año 1989, una época fuerte y salvaje debido a diversas crisis económicas, políticas y la tensión a tope entre las superpotencias mundiales. En ese momento como si se tratara de un llamado a la paz y la sensación de completa libertad, el conjunto de sonido casero- después organizadora- DiY, apareció en la escena rave mundial.

En esta vida llena de reglas y patrones de comportamiento preestablecidos, hay dos conceptos que lo mueven. Irónicamente despreciados por el consciente colectivo: lo ilegal y lo gratuito. Las cuales muchas veces se toman de la mano. La piratería de libros, discos y pinturas ha permitido abarcar de conocimiento a la mayor cantidad de gente posible. Esto con actos castigables por todo el peso de la ley.

Raves gratis años 90

El concepto de lo gratuito y el verdadero valor del ser humano en los raves

El concepto de «gratis» va más allá de simplemente no pedir cover. Esta palabra encierra toda una serie de filosofías y conceptos que se remontan a los tiempos prehistóricos; hoy muchos de ellos apenas caben en la narrativa de una sociedad moderna y políticamente correcta. Los festivales gratuitos de la época de los 90s no solo era sinónimo de diversión garantizada (puesto que lo que ibas a gastar en entradas mejor lo inviertes en alcohol o comida) también significaban liberación, estar en un lugar donde los conceptos de utilidad y comercialización eran solo dos palabras extrañas sin aplicación real.

Los raves clandestinos de esos años significaron salir del sistema donde se privilegia la utilidad social más que el simple hecho de ser humanos. Estaba fuera del alcance legal de la policía o las autoridades locales. Permitió a muchas personas de subsistir por medio de la venta de souvenirs y comida, además de dar una oportunidad real para socializar y platicar con los demás.

«La gente abrazó sin cesar; Abrazaron amigos, abrazaron extraños, abrazaron árboles y a veces trataban de abrazar a la policía. Con la edad y la retrospectiva, puede haber sido algo ingenuo y químicamente artificial casi, pero por Dios, se sintió bien en ese momento»

Harry Harrison

Las fiestas gratis de club y nombres importantes en la escena rave de los años 90

En este concepto podemos ver que no entran las fiestas de club gratuitas, si bien no cobran entradas, aún tienen las convenciones sociales de las cuatro paredes, con la autoridad presente. En el lejano 1991 las fiestas se hacían en espacios abiertos, alejados de toda regla. Cosa que provocaba en muchos de estos disturbios por parte de la policía, incluso, ellos supieran de la ubicación antes de tiempo y clausuraran el lugar. Esto provocó el incursionamiento de un sistema complejo de anuncios donde era muy poco probable que la autoridad pudiera meterse, como si estuviéramos hablando de contrabando de películas piratas.

A lo largo de ese año pudimos ver festivales como Happy Daze, White Goddess, Torpedo Town y muchas fiestas más en todo Londres. Muchas de ellos fueron organizadas por Tribe and Bedlam, dos personajes reconocidos por sus plataformas de difusión del techno en la capital inglesa.

«Conducir para huir de la policía había sido divertido sin lugar a dudas, pero prefería no tener que hacerlo todos los fines de semana. Eso fue inesperado, recibimos una llamada de Dangerous Dave, informándonos que había descubierto un spot cerca de Wedmore en Somerset y ¿nos gustaría traer Black Box y DJ durante el fin de semana? Por supuesto que sí»

Harry Harrison, una de las personas detrás de DiY collective
Raves gratis años 90

Respuesta del sistema social y comunión religiosa

Los políticos británicos respondieron de modo muy hostil a la emergente escena rave, especialmente desde que estas comenzaron a recibir mayor cobertura mediática por la prensa sensacionalista. Los políticos comenzaron a multar a cualquiera que asistiera a las fiestas ilegales, llevando las actuaciones policiales a que estas fiestas pasaran a desarrollarse en zonas rurales. Esto le dio un carácter de culto ancestral al segundo verano del amor.

Eran verdaderos espacios de unión paz y respeto casi religiosos, en donde todos se fundían al ritmo de los tracks más icónicos del acid house, techno y muchos más géneros que se estaban sumando a la ecuación. Se puede decir que era el epítome de la democracia, donde todos realmente eran iguales. Las mujeres podían bailar con total desinhibición sin un depredador sexual acechándola, los hombres podían expresar sus sentimientos libremente sin alguien tachándolo de «marica» o «llorón». El baile creó un espacio dentro del cual podrías sucumbir a la sensualidad y el ritmo de la música y hacer lo tuyo, no importa cuán extraño pueda ser considerado por la sociedad convencional.

«Todo era amor, todos estaban juntos. Cualquiera podía bailar de repente, libertad de expresión. Vestidos informalmente, no elegantemente. Converse, camisetas sonrientes: una especie de tribalismo se apoderó. Todos estaban felices de ser iguales.»

Pete Tong

«No ego, no racismo, no odio. Si creatividad, si amor»

Tampoco había estrellas o personas que son más importantes que otras por estatus o fama, incluso el Dj era tratado como un camarada más en este ambiente en lugar del rockstar muchas veces prepotente al cual llegan a ser muchos ahora. Todos ellos reunidos en un templo sin barreras, fronteras, pero el cual permite una experiencia más cercana a la siguiente vida que muchas iglesias predicadoras del paraíso eterno.

Este ambiente a la vez que fue alimentado de otras fiestas provenientes de Estados Unidos y Alemania con el house y techno respectivamente, permitió la creación de varios géneros, disfrutados por muchos de nosotros hasta nuestros días. El jungle y el happy hardcore tuvo como punto de origen todo este movimiento y los festivales se hicieron cada vez más especializados.

Todo esto creo lo que conocemos actualmente es conocido como una subcultura, contracultura mejor dicho. La prensa sensacionalista en gran medida alimentó esta sensación de rebeldía al extremo con tachar a los raves como lugares de perdición y hedonismo ilimitado (lo segundo si era real, pero los medios retrataban esto como si se tratara de una novela del Marqués de Sade).

Raves gratis años 90

Una manifestación pacifica de los problemas políticos de la época

Igual, los raves fueron un llamado a la lucha contra la dictadura que estaba viviendo el Reino Unido. En estas fiestas ilegales también podíamos toparnos con amantes empedernidos del futbol, quienes tenían varias restricciones en ese momento. Puede sonar como una combinación peligrosa, pero al final, los hinchas le dieron el toque de culto y diversión a estos puntos de encuentro. Al igual que las drogas, las cuales fueron consumidas más abiertamente, y se convirtió en el pretexto perfecto de la policía para hacer lo que mejor sabe hacer: oprimir y frustrar movimientos sociales.

Poco tiempo después el gobierno a regañadientes aceptó estas fiestas gratis (si no lo hacía podía meterse en problemas con quienes tiene puestos sus intereses). En mayo de 1992, el gobierno del Reino Unido aprobó un proyecto de ley que se centraba en la música electrónica y las raves. Le dio a la policía el derecho de detener fiestas, dos o más promotores que estaban organizando raves y personas que se dirigían estos. Después de 1993, la mayoría de las raves se llevaron a cabo en lugares con licencia, incluidos Helter Skelter, Life at Bowlers, Edge, The Sanctuary y Club Kinetic. Desde ese momento valió todo, bien dirían los old school por ahí.

En la actualidad esa sensación de libertad y comunión con cualquier persona lo puedes disfrutar siempre y cuando pagues más de 3000 pesos por los accesos a las fiestas. «Aquí todos son bienvenidos… siempre y cuando puedas pagar tu boleto claro». La música electrónica ha desvirtuado gran parte de su significado, ya sea por las necesidades empresariales de la gente quien los organiza, quienes ahora la consumen y el mismo sistema mercantil en el que vivimos. Aunque estos enormes festivales y clubes elegantes no representan a toda la escena de la música electrónica, ni de broma.

Los festivales actuales y sus referencias de la escena rave de Reino Unido

Llegamos a un punto donde no podemos concebir a este amado estilo musical sin el hecho de desembolsar grandes cantidades del dios de esta tierra: dinero, recurso de una clase social privilegiada, quienes desde su punto de vista, suelen discriminar a quienes en un primer momento se les ocurrió la idea de expresarse a través de las artes, visuales o sonoras. Artistas quienes empezaron a mostrar sus creaciones en eventos muy parecidos a los muchos realizados en la época del segundo verano del amor.

Aunque en el imaginario colectivo están presentes eventos enormes y excesivamente caros como Tomorrowland, EDC o Awakenings, gran parte de la escena electrónica, la que realmente tiene sus principios claros, se sigue encontrando en esa parte de la cueva donde todo es oscuro y lleno de agua. Las fiestas gratis siguen existiendo y son muy fuertes.

Para ser más exactos, la década que estamos comenzando a vivir significó el renacimiento de la cultura rave en todo el mundo, con el descubrimiento de los jóvenes de la música electrónica a través de varios eventos ilegales (las cuales proliferaron debido a las restricciones de la pandemia). Algo que se complementa con la deconstrucción de muchos aspectos de nuestras vidas con el triunfo de varios estudios antirracistas, feministas y diversas posturas a favor del cambio del status quo, pero llevados a cabo de una forma más pacifica.

Sentido de pertenencia y gozo en forma de fiesta

La fiesta desde sus inicios como rituales religiosos en los tiempos donde ni siquiera la escritura se había inventado, implicó un recurso para llegar a un sentido de pertenencia. Los seres humanos han hallado en el hecho de pertenecer a algo como su sentido de vida, pero muchos de nosotros morimos sin saber cuál era nuestro espacio ideal. Muchas personas han encontrado ese sentido en la música, en el baile y el éxtasis, esto no hubiera sido posible si los distintos colectivos vistos en este y más artículos no hubieran dicho un día «vamos a hacer una fiesta gratuita aunque nos arreste la policía». Lo que ahora es visto como una idea aspiracional llena de prejuicios y sesgos, empezó siendo un lugar donde muchas personas encontraban el verdadero significado de su existencia, y trabajaban arduamente para preservarla, muchos de ellos hasta nuestros días.

Mucho de lo que conocemos como la escena de la música electrónica fue configurada en este tiempo. Teniendo como antecedente a alguien quien se le ocurrió comprar un Roland-TB 303. Por cierto, estaba en descuento por ser un experimento «fallido» de la compañía. Lo gratuito permitió este bonito género, movimiento social y forma de expresión. Mismo al cual muchas empresas encontraron el potencial económico. Aunque en la época EDM, sacrificaron mucho la parte ideológica para encajar con el status quo de la sociedad. Ahora estamos ante un momento de reconfiguración de la escena. Lo más probable es que debido a las crisis actuales decidamos hacer un «Back to basics»

Fuentes consultadas para la realización de este artículo


Nancy Gómez

Amante de la música electrónica y curiosa acerca de la mecánica dentro de la industria. Egresada de comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México . Especialista en marketing digital y Relaciones Públicas.

1 comentario

Abraham · 6 mayo, 2022 a las 2:53 PM

Otro punto clave para el desbordamiento de la música electrónica fueron los ácidos, psicotrópicos y sustancias prohibidas, sin duda la forma en la que se percibían estas fiestas, le daban un contexto elevado a la potencia; esto prolífico para que fueran cada vez mas masivas, el mismo House derivo en un subgénero, el Acid house fue concebido a partir de sensaciones estimuladas por sustancias (cosa rara). Y después de esto la fiesta nunca paro (Lol).

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