Trabajar en la escena musical genera niveles muy altos de estrés

Por Evelyn Rosas

Todos los trabajos son estresantes, cuando las cosas no salen como tú planeas, cuando tu jefe te regaña por todo, cuando trabajas demasiado y no ves resultados, en fin, trabajar es enfrentarte a niveles altos de estrés.

En la industria de la música el caso no es diferente, uno pudiera creer que es un trabajo sencillo, que como todo mundo disfruta de la música los que trabajan con ella también, pero según una encuesta realizada a personas que trabajan directamente con la industria musical los niveles de estrés que manejan son inimaginables.

La encuesta la realizó la compañía de venta de boletos y guía de eventos Skiddle y se realizó a 520 personas, entre promotores, operadores de lugares, organizadores de eventos y demás personal que se dedica a esta industria.

  • Según la encuesta, 82% de las personas que trabajan en este negocio están sufriendo con niveles continuos de estrés.
  • 67 por ciento de los encuestados dijeron que tenían ansiedad
  • El 40 por ciento dijo que había luchado contra la depresión.
  • El 10 por ciento dijo que desarrollaron síntomas asociados con el trastorno obsesivo compulsivo (OCD) como resultado directo de su trabajo.
  • 65 por ciento de los promotores dijeron que con frecuencia sentían un “nivel de presión intenso e inmanejable”
  • El 47 por ciento dijo que su trabajo en la música “a menudo conducía a un sentimiento constante de ansiedad y tristeza”

Por otro lado, otra encuesta realizada a principios de año por Help Musicians UK encontró que de los 2,000 músicos entrevistados, el 71% experimentó ansiedad y el 68,5% lidió con la depresión. Es un problema generalizado que afecta a todos los rincones de la industria de la música, y se está cobrando la vida de las personas más cercanas a nosotros.

Un promotor en la encuesta de Skiddle comentó: “Después de dirigir un festival durante un par de años, la carga de trabajo de este año terminó por deprimirme a un nivel en el que tuve pensamientos suicidas y pensamientos de autolesión, un par de meses después tuve ataques de pánico al pensar en comenzar de nuevo el proceso, y decidí irme a una pausa”.

Las mayores preocupaciones de los promotores incluían “no ingresos regulares” (45 por ciento) y “falta de apoyo” (43 por ciento). Las horas insociables y el efecto que el trabajo tiene en las relaciones también obtuvieron altas calificaciones, según los resultados de la encuesta.

 

 

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