Las rolas electrónicas que aún erizan la piel antes del EDM

Nota por @minervaoatenea

Antes del 2010, es decir, antes del boom mainstream en la música electrónica, el trance era el rey. Era la división electrónica más consumida por los enfermitos dañados que eschabamos música electrónica desde el amanecer hasta que el sueño nos arrancaba los audífonos de las orejas.

Entre Octubre y Diciembre, era la época en la que más fiestotas, de esas masivas se hacían en la Ciudad de México. Ergo, para algunos que tienen más de 25 años, en cuanto comienza a hacer un poco de frío, se te eriza la piel. No solo por las bajas temperaturas, es qué huele a fiesta, y huele a buenos recuerdos.

En 2008, antes de que el hipster existiera como tribu urbana cool y decidiera salir de su ghetto en Santa Fé (en la Ibero)  o la Condesa (porque todavía no invadían del todo la colonia Roma) alguien se atrevió a hacer un Festival 100% electrónico “Music Dance Fest”, en dónde se intentó reunir a la crema y nata  de la música electrónica de esos días.

Chequen la belleza de cartel nos ponían enfrente y además en un Venue que el Corona Capital no había explotado todavía.

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Aunque revisando, la neta el festival se hizo en Marzo y no a finales de año, pero el punto es que el frío me recordó la experiencia, básicamente.

Las amigas con las que iba se estacionaron en el escenario rojo y yo a medio set de Steve Porter las mande al demonio y me aventuré sola al Blue para saborearme a Seb Fontaine y por supuesto a Danny Tenaglia. Nunca me voy a perdonar el no haber echado más el chal con el manager de Danny Tenaglia y menos el haberme perdido la foto con Danny, ese siempre será uno de los trofeos ausentes en mi colección. La tenía en la punta de los dedos y la dejé ir… digo la oportunidad, cual portero de la selección mexicana.

Llegaron por nosotras a las 3:00 AM, pero estaba tan sabroso el set de Tenaglia, que la verdad mis amigas tuvieron que llevarme de las greñas -literalmente- hacía el estacionamiento. La última vez que voltee al stage, estaba sonando esta sabrosura de rola, que me acabó de perder por Tenaglia y también por Depeche Mode.

 

En Noviembre de 2005, cuando su servilleta estaba rechinando sus recién cumplidos 18 años, con credencial de elector en mano, y con una colección de escotes listos para salir de fiesta, vino a México Deep Dish. Uno de los proyectos más sabrosos de la historia de la música electrónica. Estaban en su momento más mainstream, no eran los de Future of the Future, o los de Mohammad is Jesus, pero andaban en Dreams, Flashdance y rolas si, comerciales pero sabrosas.  De esas que dices, ¡Ay cabrón trepale al stereo pa’que suene chingón!. Si mal no recuerdo eso, ocurrió en la Carpa Neumática.  Justo comenzaba el set de Sharam y Ali aka Dubfire, y mi papá esta ya chingando con que era hora de largarse. Tan me dolió que me sacaran a los 5 minutos de haber comenzado el set, que mientras subía la interminable rampa que une industria militar con la carpa, sola, y con frío de esos que calaba los huesos, se me escurrían las lagrimas heladas de coraje mientras se oía ya de fondo. Say hello. Mientras veía hacía lo que yo intuí como las luces del norte la Ciudad de México, hacía la cárcel que me parecía mi hogar.

Pasaron casi 10 años para que Deep Dish, para empezar volvieran a trabajar en conjunto, y segundo para que vinieran a México, que por cierto no fui por animal.

En  2007, finalmente los astros se alinearon y finalmente pude ver a Paul van Dyk en vivo. Ese año Paul andaba tremendamente ganador, había destronado a Tiësto de la posición No. 1 del Top 100 de Dj Mag,  Vandit era uno de los labels más rentables de la escena y estaba preparando el diso In Between con el que prometía reinventarse como el dj y productor arriesgado y pionero que lo llevo a ser, probablemente, uno de los primeros djs realmente mainstream en el mundo.  Esa fue la primera vez en la vida en la que vi que  todas las mujeres de un antro como el Root’s, no solo se sabían una rola, si no que la cantaron desde lo más profundo del corazón…

Enero de 2008, Un promotor finalmente decidió jugar se el todo por el todo con Tiësto en el foro sol. Según cuentan los rumores, ese arriesgado promotor acabó en el bote, no me consta pero eso cuenta el chisme de lavadero.  Por primera vez en 25 años de música electrónica después del fallido Creamfields en el estacionamiento del estadio azteca, alguien se aventaba por un monstruoso masivo ahí no’mas en el foro sol. La verdad, mis amigas, yo, y los entonces otros pocos enfermos dañados que conocía que les gustaba la música electrónica, estábamos que no nos la creíamos.

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Hasta ese momento, los Tiësto in concert o los Armin Only eran algo que solo podías ver en un DVD importado estúpidamente caro. La apuesta fue demasiado alta, no se vendieron 50 000 boletos, creo que ni siquiera 15 000. Ahí si hacía frío, de hecho en la madrugada comenzó a caer agua nieve, pero nada, nos alejaba de la valla. El calor humano, las máquinas de fuego y la infraestructura de audio eran tan grandes que alejaban el agua de las primeras 20 filas en torno al escenario.  ¿Y adivinen qué enferma se le ocurrió ir con escote, falda, zapatillas y una manta como de 12 metros? Si, esa era yo junto con mis amigas, y unos alumnos de intercambio del ITAM, los únicos que nos aguantaban el tren de fiesta sin gota de alcohol.

En algún punto, no se por qué, me aleje de mis amigas y me fui casi hasta atrás dónde ya había poca gente y podías ver de espaldas los VIP’s elevados. Valiendome madre el frío, me senté en el suelo a observar la gente, mientras pasaban los aviones y tratando de quitarme las gotas de lluvia que tenía en la cara.

A unos 15 metros de mi, distinguí una silla de ruedas, en ella estaba una señora de unos 75 años, moviendo la cabeza, y ¡bailando!, como podía. Estaba muy bien acompañada de su nieto de ¡6 años! 6 años y ya en un show que a mi me costó años y años de rogarle a los dioses del olimpo por que ocurriera, sin contar los años de extorsión y cohersión psicológica para que por una noche mis papás no estuvieran chingando con qué ¿A qué vas a un antro? Eso no es para gente decente.

Esa noche me quedo muy claro el verdadero poder de la música electrónica y de un personaje masivo para unir las vidas de sus fans en un solo venue para bien o para mal. Si antes de esa noche estaba convencida de querer trabajar en la música electrónica, con eso me quedo más que clara la visión del camino a seguir en esta vida. No sabía cómo, cuándo, pero un día, iba hacer que igual que esa noche, un niño y su abuelita compatieran un pedacito de su historia bailando frente a un dj. Apropiadamente el disco que traía Tiësto bajo el brazo era Elements of Life, y todo esto pasaba mientras sonaba Sweet Things de las monstruosas bocinas que habían montado para esta singular ocasión.

28 de Diciembre 2007.

Humo blanco en UK, había un nuevo Dj No. 1 del mundo. Y su primer gig con la corona recién puesta, y después de ser presentado como el nuevo Simba a la jungla electrónica, Armin van Buuren hizo de las suyas por primera vez en un lugar que no era un club en México. El palacio chino de Six Flags se convertiría a partir de esa noche en uno de los foros más socorridos para masivos de los promotores electrónicos. La piel se nos enchinó a todos los que nos la aventamos, no solo porque fuera Armin, no solo porque fuera una de las pocas ocasiones en las que, la noche se volvía cómplice y parte del perfomance de la fiesta, si no que, significaba algo importante.

La música electrónica, ya no era algo que escuchabamos algunos, había dado los primeros tímidos pasos hacía el mainstream reconocido. En ese en el que un dj podía llenar venues grandes, igual que una banda de rock o un cantante de Pop. Para bien o para mal esa época entre 2005 y 2010 fue el puente en el que los beats comenzaron a ganarse un lugar en la historia de un chingo de gente y además, de la historia misma de la música.

Ya comienza a hacer frío y eso significa para algunos, ponerse a escuchar trance.

3 Comments

on “Las rolas electrónicas que aún erizan la piel antes del EDM
3 Comments on “Las rolas electrónicas que aún erizan la piel antes del EDM
  1. La nota me llevó directo al año 2007, por aquellos años yo era un puberto de 12 años, que escuchaba Trance cuando mis compañeros de secundaria escuchaban Daddy Yankee, Panda o The Strokes. Para entonces no conocía a nadie que escuchara Trance o que conociera siquiera a Tiësto, Paul Van Dyk, Armin Van Buuren, Aly & Fila o las vocales de Jennifer Rene <3 en mi escuela, pero eso no me impidió disfrutar la música electrónica cual niño (aunque mi edad me impidió ir a las pocas que se llegaban a hacer exclusivamente en antros)
    La parte que menciona que para ese año ver un show de grandes magnitudes solo era posible comprando DVD en mixup a precios de importación, es muy cierta. Y el día que vi el cartel de Tiësto en el foro sol fue como un sueño, que no pude cumplir gracias a mi "pobreza" puberta y a un rotundo no de mis padres :( Jaja. Esa noche de enero me conformé escuchando Elements of Life e In Search of Sunrise 6: Ibiza. Y es que muchos ahorita pueden decir que Tiësto es nada pero en el entorno de 2007 fue un hecho nunca pensado, la "escena" era aún pequeña y no era común escuchar que traían a un DJ de talla internacional a México.
    Como lo mencionas Armin Van Buuren y Paul Van Dyk apenas venían a lugares con relativa poca audiencia.
    Después del 2009 ya todo fue diferente y se encontró un buen negocio en la música electrónica, que la llevo a conceptos muy diferentes. Desde entonces le perdí la pista al genero y solo llego a escuchar aquellas canciones del 2004-2008 que me marcaron en aquel entonces.
    Muy buena nota :)

  2. Recuerdo esa época como si fuera ayer.
    El promedio de edad de la gente en su mayoría era diferente al de cualquier festival comercial de música electrónica de hoy en día.
    Los DJ`s y sus sets proponían mucho más que ahora, se notaba la honestidad en su música.
    Fue una época clave para la masificación de la escena mexicana.
    Mas Nescafe vivía su clímax y su concepto era inovador.

    Extraño y agradezco haber podido vivir esas épocas y emocionarme con ellas. Las cosas ahora son diferentes, evolucione poco a poco al underground y el techno, pero jamás olvido y me avergüenzo de estos momentos.

  3. Dicen que recordar es vivir y así me paso con esta nota……….
    Por un momento viví los mejores recuerdos que tengo de mi vida loca! como fan de la música electrónica:

    1.-Concierto en el Foro Sol de Tiesto…..un frio de la chin”#&´ pero que con el sonar de los acordes y beats se fue pasando.
    2.-Eurofest 2010 en gran sur…..Una locura, todos de blanco, el mejor set ese día Bryan Kearney!
    3.-Mas Nescafe año (mmmm no recuerdo) el Line Up: Paul Oakenfold, Mart T, el buen, querido y extrañado Benja (B-Jay)
    4.-Paul Van Dyk en el Hard Rock Mex D.F…….una presentación única para una estación de radio, estuve tan cerca de el que ufffffff indescriptible la emoción!

    Orgulloso de haber vivido esos momentos de gloria para la escena en México, hoy a mis 31 años mi ahora esposa me dice que por que ya no voy a los conciertos (ahora festivales), y le digo que porque ya vi y viví lo que para mi fue mejor, ahora solo asisten niños que les ofrecen algo llamado EDM muy distorsionado de su fuente original en donde las “poses” son lo que cuentan, que si les ofrecen un set pregrabado seguro ni se dan cuenta y que además los venden a precio de oro!

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