EDC se vuelve un evento incluyente

Nota por @minervaoatenea

Si, si ya sé lo que he dicho toda la vida de OCESA, del EDC en México y demás, no hace falta que me lo recuerden, pero,  hay un principio básico en la cultura de la música electrónica:  la inclusión.

No lo digo yo, lo dice el texto base del movimiento raver:

Estamos formados del sonido mismo. del golpe lejano, del estruendo y distorsionado por el viento que es como el latir del corazón materno que da calma en el vientre, este de concreto, de acero y cableado. y allí, en su lecho cálido y húmedo, en la completa oscuridad, aceptamos que somos todos iguales. No solamente ante la oscuridad, y ante nosotros mismos, sino ante la música que se cierra de golpe en nosotros y que atraviesa nuestras almas: todos somos iguales.

Y en algún lugar entre los 35Hz logramos sentir la mano de dios a nuestras espaldas, alentándonos, empujándonos a consolidar nuestras mentes, nuestros cuerpos, y nuestros espíritus. Guiándonos a voltear para juntar las manos con nuestros hermanos y elevarlas, compartiendo la alegría incontrolable que sentimos al crear esta burbuja mágica que puede… al menos por una noche, protegernos de los horrores, los atrocidades y la contaminación del mundo exterior. Y es en este mismísimo instante que cada uno de nosotros nace en verdad.

Hace rato, llegó a la honorable redacción de Be Tronic, un comunicado de prensa, que me llamó la atención. No están ustedes para saberlo, pero en mi vida hay una persona con capacidades especiales, mi hermano menor, si bien el nunca podrá ir a un evento masivo como es Electric Daisy Carnival, pues es autista profundo, y no soportaría tanto estímulos, en el fondo si me parece interesante la iniciativa, lo suficiente como para que yo, que soy generalmente detractora de ese corporativo me atreva a dedicarles una nota.

 

El mundo de la música electrónica sigue vistiéndose de fiesta, porque esta es una razón de festejo, paz, amor, unidad y respeto.

Zonas 100% mágicas para personas con discapacidad donde podrán admirar la experiencia de estar Bajo el Cielo Eléctrico de EDCMx.

Cuando los beats estén floreciendo, los grandes invitados de EDC y Restart tendrán un trato digno, zonas exclusivas en el kineticFIELDwasteLAND y el neonGARDEN, con regalos y actividades especiales, las cuales les permitirán vivir el festival en su máxima expresión.

Las Zonas Restart crecen en el mundo de los festivales y es que en alianza con OCESA e Insomniac se unen por el bien de los que más nos necesitan.

Además de estar muy cerca de los escenarios, estas zonas contarán con una visibilidad y movilidad accesible, para que así los Headliners especiales puedan pasear, conocer y vivir la experiencia del festival más importante de México de la mano con Restart.

Esta zona surge bajo la idea original de Restart, que es el primer medio de comunicación incluyente y con causa social en América Latina, el cual se respalda por una fundación que lleva el mismo nombre.

Siempre he creído que la música electrónica debe servir como puente de unión,  en el que todos los que alguna vez nos sentimos marginados podemos encontrar un sitio.  La música electrónica, nace entre minorías, entre esos marginados, gays, negros, latinos, lesbianas, transgénero, adictos, en los que todos cabían en un solo dancefloor, en una sola experiencia en la que no existen fronteras.

Si bien, no estoy de acuerdo en lo más mínimo en las prácticas desleales de Ocesa para con los otros festivales, promotores, e involucrados en la música electrónica, tengo que reconocer que este tipo de festivales son la punta de lanza para que muchos descubran la música electrónica.  Entre la moda y el mainstream, eventualmente se decantan los que serán las siguientes generaciones de Dj’s, productores, promotores, bloggers, y quizá en un futuro no muy lejano aquellos que se dediquen a documentar la historia de la música electrónica en México a partir de una visión más ortodoxa y académica.

Más allá de que si está de moda o no, como decía un gran amigo, la música electrónica debe ser para todos, y a través de la experiencia que ofrece la zona restart, muchos que nunca han podido, podrán vivir esa magia que se mide en beats por minuto, de primera mano.

Si ya compraron sus boletos, diviertanse, se trata de reventar, pero no en pedazos, no se les olvide.

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