Bits & Beats: El súbito error de sonar perfectamente erróneo

Nota por: Luis “Bishop” Murillo

Publicado originalmente en Constelaciones en la piel: 

Cada vez que alguien me escribe o pregunta que si conozco algún plug-in o sintetizador para hacer glitch soy yo quien termina “glitcheando” y de la manera más fea. En algunos casos también conocido como idle, el glitch es en realidad la manera en que se conocen ciertos errores en un entorno digital que suceden súbitamente por el mal funcionamiento de un software o hardware y provocan una irregularidad repentina en el trabajo realizado, en su naturaleza como “falla menor” escaló popularmente desde principios de los 90 hacia implicaciones estéticas que llegaron a consolidarse y conocerse como glitch art, abrazando numerosas disciplinas artísticas principalmente digitales.

En el campo sonoro/musical tiene sus antecedentes análogos como el “hiss” de la cinta magnética o el famoso ruido “crujiente” o de “fritura” que provoca el desgaste del vinil, los cuales en su tiempo igualmente fueron “despreciados” y considerados desechables, sin embargo con el paso de los años se comenzó a valorar con nostalgia y aplicaciones estéticas. Dicho sea de paso, ambos ruidos fueron de suma importancia en el desarrollo de nuestro umbral sonoro gracias a la excitación que provocaban en todo el sistema auditivo.

Quizá el antecesor digital directo del glitch sean los primeros experimentos sobretimestrech/compression/expantion, una de las funciones principales de los samplerspara corregir sincronías de tempo y que los de primera generación realizaban con un margen de error tan alto que incluso terminó caricaturizándose el efecto con su aplicación sobre voces. Sin embargo, esta técnica (la cual opera casi de manera automática en softwares actuales de producción musical y que cada desarrollador la bautiza diferente: warp, flex, etcétera) es la piedra angular de muchos géneros como elHip Hop, Jungle y Drum & Bass, e incluso el Techno lo utilizó en temas tan emblemáticos como Strings of Life de Rythm is Rythm a.k.a DerricK May o Pump up the Volume deMARRS.

Bishop 1

En los 90 artistas como Richard D. James, Tom Jenkinson, Luke Vibert, Autechre y otros más abrieron la década con un sonido basado principalmente en el crudo efecto deltimestrech que fue prematuramente bautizado como Drill & Bass y que cruzaría con artistas que se identificaban con el pretensioso Braindance o Intelligent Dance Musicque comenzaba a despuntar enormemente con sellos como Warp, Rephlex, Ninja Tune,entre otros.

En los mismos años algunos otros exploradores sonoros como Oval, Matmos, Microstoria, Vladislav Delay, Monolake, Wolfgang Voigt, Thomas Brinkmann, el venezolano Kid 606 e incluso el multifacético Carsten Nicolai descubrieron los “glitches” como fundamento de toda su producción musical y experimentación de la que comenzaron a derivar géneros como el microsound/sample, microtechno/house, ambient techno, glitch hop y que alcanzaron en el 2000 su consolidación con un sonido frío, crudo, minimal y totalmente digital conocido como Clicks & Cuts debido a las múltiples compilaciones que lanzó la disquera alemana Mille Plateaux. Se vivía una época llena de cambio y simbolismo: inicio y fin de milenio, siglo y una nueva década y mientras la electrónica global gozaba una plenitud masiva y comercial el soundtrack de avanzada, del futuro se desarrollaba en sectores más creativos y discretos: el festival Mutek en Montreal tenía su primera edición presentando artistas de los ya mencionados y sumaba talento local como el revelador Akufen y su Deck-House, Deadbeat, Pheek,entre otros.

Un par de años después aparecería en México uno de los proyectos más innovadores e influyentes de todo el planeta con una estética basada en el minimalismo digital, microsonidos, glitch y la orquestación de música clásica: Murcof. Quien, de la mano con el sello Static Discos, planteó una propuesta que impactó tan profundo en distintos sectores artísticos que el día de hoy sigue resonando en la música del mundo.

El desarrollo de proyectos glitch-error-timestrech-digital no han dejado de aparecer en el tiempo, propuestas como el Breakcore, Mutant Step, Brokenbeats y un gran número de otros estilos existentes dejan ver claramente que una fuente, un concepto, un método de producción no está únicamente fundamentado en un plug-in o un “synth glitch” que todo lo hace sonar perfectamente erróneo. Eso no es otra cosa más que un atajo, es exhibir, revelar que el camino que se quiere recorrer le falta sustentarse en información y búsqueda. O dicho de otra manera, si quieres aprovechar que algo suena mal entonces hazlo bien.

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